General

Colapso agudo en hurones

Colapso agudo en hurones

El colapso agudo es una pérdida repentina de fuerza que hace que su mascota se caiga y no pueda levantarse. En el colapso agudo, su mascota cae al suelo ya sea en una posición sentada (colapso de la extremidad posterior) o en una posición acostada (colapso completo). Algunas mascotas que colapsan repentinamente pierden el conocimiento. Esto se llama desmayo o síncope. Algunas mascotas se recuperan muy rápidamente y se ven esencialmente normales solo unos segundos o minutos después del colapso, mientras que otras permanecen en el estado colapsado hasta que se les ayuda.

El colapso agudo generalmente es causado por un trastorno de uno de los siguientes:

  • El sistema nervioso (cerebro, médula espinal, nervios)
  • El sistema musculoesquelético (huesos, articulaciones, músculos)
  • La circulación (corazón, vasos sanguíneos y sangre)
  • El sistema respiratorio (boca, nariz, garganta, pulmones)

    De qué mirar

    Si su mascota sufre un colapso agudo, se sentará de repente o se acostará y no podrá volver a levantarse. Llame o lleve a su mascota a su veterinario inmediatamente.

    Diagnóstico

    La atención veterinaria debe incluir pruebas de diagnóstico para determinar la causa del colapso agudo, de modo que las recomendaciones de tratamiento posteriores sean específicas y tengan más probabilidades de ser exitosas.

    Hay docenas de enfermedades que pueden causar colapso agudo. Para determinar cuál es el responsable, su veterinario puede realizar una o más de las siguientes evaluaciones:

  • Un examen físico completo y antecedentes
  • Análisis de sangre de rutina (hemograma completo y perfil bioquímico sérico)
  • Exámenes de sangre especializados que miden la función endocrina (hormonal)
  • Radiografías del tórax y el abdomen (el pecho y el abdomen).
  • Electrocardiograma (ECG)
  • Ultrasonido del abdomen o corazón.

    Tratamiento

    El tratamiento del colapso agudo depende de la causa subyacente. Inicialmente, los tratamientos de emergencia pueden ser necesarios si la presión arterial es demasiado baja o si se ha producido un sangrado. Las siguientes son posibles opciones de tratamiento que su veterinario puede elegir implementar:

  • Reversión del problema si se conoce la causa del colapso. Los ejemplos incluyen eliminar un objeto que obstruye el flujo de aire en la garganta, administrar un antídoto en caso de intoxicación o administrar glucosa (solución de azúcar) en casos de bajo nivel de azúcar en sangre.
  • Fluidos intravenosos para rehidratar y soportar la presión sanguínea.
  • Cirugía si el problema subyacente es operable, como un tumor abdominal sangrante
  • Terapia farmacológica, dependiendo del problema subyacente o sospechado
  • Transfusión de sangre o sustituto de sangre si la anemia o la hemorragia contribuyeron al colapso

    Cuidados en el hogar

    Cuando ocurra un colapso agudo, no se asuste. Observe a su mascota con cuidado. Observe si ha habido una pérdida de conciencia. Recuerde qué, si algo, precipitó el colapso, cuánto tiempo estuvo su mascota en un estado colapsado y cómo actuó inmediatamente después. Si su mascota está inconsciente, vea si puede sentir los latidos del corazón en el lado izquierdo del cofre. Si su mascota parece aturdida o agresiva, tenga mucho cuidado de no ser mordida. Llame a su veterinario y explique lo que sucedió.

    Si su mascota no puede levantarse, prepárese para transportar al animal colapsado inmediatamente después de hablar con el personal del hospital veterinario. CON PRECAUCIÓN. Los animales que colapsan pueden estar desorientados, confundidos o agresivos durante el colapso y durante la recuperación. En consecuencia, pueden morder sin rumbo y pueden dañar incluso a las personas que les son más familiares.

    Las mascotas que han colapsado a menudo actúan normalmente en unos pocos minutos. En tales casos, todavía se justifica un examen veterinario para encontrar la causa y tratar de determinar si es probable un colapso futuro. Si su mascota parece estar completamente recuperada, intente tomar algunas notas. Recuerda los eventos que rodearon el colapso. ¿Hubo una causa obvia (por ejemplo, atragantarse con una pelota o juguete)? ¿Ocurrió durante la actividad normal o durante el ejercicio vigoroso? ¿Cuánto duró el colapso? ¿Hubo una pérdida de conciencia? ¿Cómo se comportó su mascota después? Estos datos pueden ayudar enormemente al veterinario.

    Cuando persiste un colapso, en general, es mejor acudir inmediatamente al veterinario más cercano en lugar de dedicar tiempo a medidas de "salvamento". La reanimación cardiopulmonar (RCP) inadecuada, por ejemplo, puede ser ineficaz y también puede causar daño a los órganos internos si se realiza de manera incorrecta.

    Ver el vídeo: PERROS - Las enfermedades más comunes de los Chihuahua adultos (Abril 2020).