General

Linfoma en hurones

Linfoma en hurones

El linfoma es un cáncer maligno que afecta el sistema linfoide. En un animal sano, el sistema linfoide es una parte importante de la defensa del sistema inmune contra agentes infecciosos como virus y bacterias. El tejido linfoide se encuentra normalmente en muchas partes diferentes del cuerpo, incluidos los ganglios linfáticos, el hígado, el bazo, el tracto gastrointestinal y la piel.

El linfoma es uno de los tipos más comunes de cáncer en el hurón y es considerado por muchos como el cáncer número uno que afecta a los hurones jóvenes. Muy a menudo, un ganglio linfático se ve afectado, principalmente el poplíteo. Este ganglio linfático se encuentra en las patas traseras, detrás de la rodilla.

El linfoma se clasifica según la ubicación en el cuerpo donde comienza el cáncer. Éstos incluyen:

  • La forma multicéntrica que ocurre en los ganglios linfáticos.
  • La forma gastrointestinal que ocurre en el estómago, los intestinos, el hígado y los ganglios linfáticos en el abdomen.
  • La forma mediastínica que ocurre en el mediastino. El tejido linfoide en el mediastino se encuentra frente al corazón en un órgano llamado timo. Por lo tanto, esta forma de linfoma a veces se llama linfoma tímico.
  • Leucemia linfoblástica aguda que ocurre cuando la enfermedad comienza en la médula ósea.

    De qué mirar

  • Agrandamiento de los ganglios linfáticos externos.
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso
  • Letargo
  • Respiración dificultosa

    Diagnóstico

    Se necesitan pruebas de diagnóstico para identificar el linfoma y excluir otras enfermedades. Estas pruebas pueden incluir:

  • Conteo sanguíneo completo (hemograma o CBC) para identificar anemia, recuento bajo de plaquetas o linfocitos anormales en la circulación
  • Bioquímica sérica para evaluar la salud general de su mascota y determinar el efecto del linfoma en otros sistemas de órganos.
  • Análisis de orina para evaluar la función renal e identificar la infección del tracto urinario
  • Radiografías de tórax para evaluar el linfoma mediastínico o el agrandamiento de los ganglios linfáticos en el tórax
  • Radiografías abdominales para evaluar el agrandamiento del hígado y el bazo que pueden estar infiltrados con linfocitos malignos.
  • Ecografía abdominal para evaluar el agrandamiento del hígado, el bazo o los ganglios linfáticos en la cavidad abdominal.
  • Aspiración con aguja fina y análisis microscópico de un ganglio linfático agrandado
  • Biopsia de un bulto o ganglio linfático agrandado
  • Endoscopia y biopsia del tracto gastrointestinal.
  • Aspiración con aguja fina y análisis microscópico de la médula ósea para evaluar la invasión de linfocitos malignos en la médula ósea.

    Tratamiento

    El tratamiento para el linfoma puede incluir uno o más de los siguientes:

    La quimioterapia es el tratamiento más comúnmente recomendado. Se dice que un animal está en remisión cuando la evidencia clínica del cáncer desaparece después del tratamiento. El logro de la remisión por quimioterapia no significa que el animal esté curado, y es probable que el cáncer regrese si se suspende el tratamiento.

    Se han usado varias drogas diferentes solas o en combinación con diferentes grados de éxito.

    Las drogas de uso común incluyen:

  • Prednisona (un medicamento similar a la cortisona)
  • Vincristina (Oncovin®)
  • Ciclofosfamida (Cytoxan®)
  • Doxorrubicina (Adriamycin®)
  • Asparaginasa (Elspar®)

    Dependiendo del medicamento, el tratamiento puede administrarse mediante inyección debajo de la piel (por vía subcutánea), por vía intravenosa o por boca (por vía oral). Las combinaciones de estas drogas funcionan mejor que una sola droga.

    Se han utilizado varios protocolos diferentes para tratar el linfoma en hurones, y el tratamiento real puede variar de un veterinario a otro. Además, se pueden hacer ajustes al protocolo dependiendo del paciente.

    En raras circunstancias, se puede recomendar radioterapia además de o en lugar de quimioterapia. Un ciclo completo de radiación implica un total de 10 a 16 tratamientos administrados de 3 a 5 veces por semana. Los efectos adversos varían según la región del cuerpo tratada y la cantidad de tratamientos administrados. Los animales deben anestesiarse para cada tratamiento para evitar el movimiento durante la exposición a la radiación.

    La cirugía rara vez se usa en el tratamiento del linfoma, y ​​se usa más comúnmente para hacer un diagnóstico de linfoma (es decir, para obtener muestras de biopsia para su examen por un patólogo veterinario).

    Cuidado y prevención en el hogar

    Al igual que con otros tipos de cáncer, la prevención no es posible. Busque atención veterinaria de inmediato si detecta bultos debajo de la piel de su mascota en el cuello, los hombros, las axilas o las patas traseras o si su mascota tiene síntomas vagos de enfermedades como pérdida de apetito, letargo y pérdida de peso.

    Durante el tratamiento, observe a su mascota por vómitos, diarrea o desarrollo de infecciones.

    Para los hurones que responden al tratamiento, la remisión puede ocurrir y puede durar de 3 meses a 5 años. Desafortunadamente, no todos los hurones responden al tratamiento y algunos sucumben al cáncer. En este momento, no hay mucha información estadística disponible sobre la tasa de éxito de los hurones sometidos a quimioterapia.

    Ver el vídeo: ONCOLOGIA I Linfoma en hurones: Cirugía (Julio 2020).